Por Raúl Pizarro Rivera


Los patos salen secos del agua gracias a una combinación de una glándula aceitosa y la estructura de sus plumas. Secretan un aceite impermeable a través de una glándula y lo distribuyen al sacudirse, creando una capa hidrófoba que impide que el agua penetre y, así, mantiene sus plumas secas.

Haciendo una comparación entre estas aves y los especímenes hoy despidiéndose del Gobierno, ¿pueden, como los patos, irse del poder tras sacudirse sus trapos y sin responder por una sola de todas sus fechorías? Hasta en la víspera de su salida, se siguen conociendo acciones delictivas, como la sustracción de dineros fiscales para los damnificados del incendio de Viña alto, en febrero de 2024.

Este ilícito -mediante una ‘empresa’ no existente- y muchos otros, se impermeabilizaron gracias a la influencia del poder y a la solidaridad ideológica de jueces y fiscales. Hasta la fecha ni siquiera un ultraje sexual cometido por un (ex)subsecretario -ministro del Interior subrogante en ese momento- ha recibido alguna sanción de la Justicia.

Los 7.254.850 de ciudadanos que votaron por José Antonio Kast para rechazar la continuidad de este Gobierno, hoy se preguntan cómo puede ser posible que el boricismo se vaya para la casa sin dar la cara ni responder por sus defraudaciones, abusos y hasta -derechamente- por la sustracción de dinero propiedad de todos los ciudadanos.

En el marco de su campaña presidencial, José Antonio Kast presentó Su propuesta de “reconstruir y “limpiar” a un país ultrajado por la carencia de valores de esta administración felizmente en retirada. Esos 7.254.850 que lo escucharon y lo apoyaron, hoy aguardan su llegada a La Moneda para que ponga mano a la obra.

Al comprometerse a la “limpieza” del país, Kast prometió que “vamos a auditar, vamos a publicar, vamos a depurar, porque Chile merece un Estado pulcro, transparente y al servicio de su gente: ¡auditaremos a todo el Estado!”.

En términos simples, una auditoría es una “revisión exhaustiva e independiente hecha por expertos para evaluar si las actividades, procesos y estados financieros de una entidad cumplen con las normas y requisitos preestablecidos”.

La finalidad de estas indagaciones es “diagnosticar la situación real y detectar errores y perjuicios a la respectiva institución”.

Dado el espanto ciudadano por la corrupción del boricismo, sería oportunísimo empezar por escarbar en los fondos reservados de la Presidencia de la República y en el destino de los del Ministerio del Interior, para seguir con Vivienda, Obras Públicas, Educación, Salud y Desarrollo Social, y poniendo mucho énfasis en las Delegaciones, partiendo por Valparaíso y Santiago.

Será titánico para los auditores hallar una justificación a la descomunal contratación de personal para comunicaciones (¿?) en los Ministerios de las Culturas, con 161 periodistas; Segegob, con 130 y Justicia, con 100. Hay, o hubo, un grupo muy selecto que, simultáneamente, trabajó (¿?) para 11 ministerios con un contrato de honorarios de $ 2 millones en cada uno.

Kast anunció que convocará a la Contraloría General y a firmas auditoras de primer nivel mundial para “revisar cada ministerio, cada subsecretaría, cada servicio y cada empresa pública,” y que se harán públicos los resultados de todos los hallazgos irregulares, los que serán enviados al Congreso. Anunció la creación de un Comité de Seguimiento y “se garantizará la ejecución efectiva de las medidas correctivas que correspondan”. En cuanto a las contrataciones de última hora de funcionarios fiscales, dijo que se revisarán todas las hechas en los últimos 12 meses: “no venimos a administrar un Estado corrupto que nos dejan: venimos a intervenirlo y a recuperarlo para Chile”.

Sobre la campaña del terror sobre “persecuciones políticas” montada por la izquierda, fue enfático: “todo funcionario que haya ingresado por mérito y cumpla su labor no solo será respetado, sino será parte de la reconstrucción del Estado. Esta auditoría no es contra personas que sirven al país, es contra un sistema de abusos que ha carcomido a nuestras instituciones”.

Ya están notificados los ‘manos largas’ del boricismo: ¡a poner sus barbas en remojo!

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