
Primera Parte
Óscar Platero
Iniciaré mediante esta serie de artículos una incursión a importantes temas que por su importancia geopolítica y geoestratégica deben ser del conocimiento de aquellos dirigentes serios, y líderes de diferentes sectores que figuran en los círculos que deberían tomar decisiones o asesorar a quienes les corresponda.
El norte de África, o Magreb, tiene una importancia estratégica significativa debido a su ubicación geográfica, recursos naturales y su papel en la historia y la geopolítica mundial evidenciada por su relevancia en conflictos históricos, como la campaña del Desierto Occidental durante la Segunda Guerra Mundial, tanto para los aliados como las potencias del Eje. Y es claro que las ciudades Ceuta y Melilla, territorios españoles subrayan la importancia geopolítica del área. El Sáhara Occidental, región desértica ubicada en el noroeste de África fue colonia española hasta 1975 y desde entonces, ha sido objeto de un prolongado conflicto territorial entre Marruecos y la -República Árabe Saharaui Democrática- o Frente Polisario. En marzo de 2022, el conflicto se posesiono nuevamente en los medios de comunicación mundiales tras conocerse una carta del presidente del Gobierno español al rey de Marruecos Mohamed VI, en la que apoyaba una autonomía bajo control de Marruecos para el Sáhara Occidental, modificando su posición al respecto de los últimos 50 años, avivando un debate donde se mezclan responsabilidades postcoloniales, y cuestiones geopolíticas. Francisco Pérez Gil, corresponsal de El País en Rabat, capital del Reino de Marruecos, escribió: “Nunca un mandatario había escrito al Rey de Marruecos afirmando que la propuesta de autonomía es la más seria, realista porque implica que la otra está muy por debajo de ella y que prevalece la autonomía sobre el referéndum de autodeterminación”.
Cuándo empezó el conflicto del Sáhara Occidental
En 1975, España perdió esta colonia tras el “Acuerdo Tripartito de Madrid” firmado para repartir la provincia española del Sáhara entre España, Marruecos y Mauritania. “La Marcha Verde” es el nombre que recibió la marcha pacífica de más de 300 000 civiles marroquíes sobre el Sahara, dirigida por Hasan II, padre del actual Rey de Marruecos.
Durante muchos los años, se han expuesto dos opciones para poner fin al conflicto: un referéndum de autodeterminación, que propone la ONU, y, que el territorio pase a gozar de una autonomía orientada por Marruecos, posición defendida por Rabat. La época post Marcha Verde inició una guerra de 16 años entre el Reino de Marruecos y el Frente Polisario, grupo terrorista que se autodenominó representante del pueblo saharaui, logrando tener incidencia sobre la franja oriental del Sáhara Occidental desde 1973, como un movimiento independentista. El Frente Polisario defiende la propuesta del referéndum de autodeterminación junto a Argelia, su principal aliado. Por su parte “la propuesta de autonomía ofrecida por Marruecos cede privilegios fiscales y administrativos al gobierno autonómico y deja la seguridad, relaciones exteriores, y la exploración y explotación de los recursos naturales, en manos del poder central”.
El cambio de postura de Madrid viene precedido de una serie de acontecimientos que le han dado la razón a Marruecos. En el año 2020, los Estados Unidos, principal aliado militar de Marruecos y uno de los mayores aliados de España, durante la primera administración del Presidente Trump, apoyo la postura marroquí, y a finales de 2021, las diferencias entre Marruecos y Argelia (principal suministrador de gas de España) recrudecieron con enfrentamientos fronterizos y la ruptura de relaciones entre ambos países del Magreb.
Dentro de ese contexto el Reino de Marruecos consiguió firmar un acuerdo militar con Israel, y que Alemania el principal socio comercial de España también respalde el plan marroquí para el Sáhara Occidental, anotándose una importante victoria diplomática de carácter estratégico. Es importante destacar que el conflicto ha resurgido actualmente como otra pieza en la disputa entre las grandes potencias hegemónicas y representa un problema para los intereses de seguridad estadounidense, pues el Frente Polisario contrabandea armas, adoctrina a jóvenes marroquíes y saharauis y es un importante aliado geopolítico de los intereses de Irán, Rusia y China Continental, y es en este escenario en donde Marruecos se constituye en un importante aliado de Estados Unidos, la OTAN y la estabilidad regional, haciéndose necesario para contrarrestar su accionar terrorista que los Estados Unidos lo designen como una Organización Terrorista Extranjera –OTF- (en inglés) , dado que desvía ayuda humanitaria para financiar sus estructuras y colaborar con otras organizaciones terroristas como Hezbolà y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y recibe ayuda militar y armamento financiado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán, (actualmente en una guerra abierta con nuestra hermana República de Israel) mediante transferencias y apoyos facilitados por Argelia; además de trasladar clandestinamente armas a insurgencias yihadistas que amenazan a las fuerzas norteamericanas en el Sahel.
Designar al Frente Polisario como una Organización Terrorista Extranjera -OTF- demostraría el compromiso de Washington con sus aliados y serviría de advertencia a sus enemigos en un creciente escenario en el cual, como veremos más adelante, la región de El Sahel se desmorona pues crece la presencia en la región de los mercenarios rusos de la agrupación Wagner, y las armas iraníes y la intrusión geopolítica estratégica de la República Popular China generan creciente inestabilidad; y Marruecos es el último bastión confiable contra este colapso. Afortunadamente, Washington está tomando conciencia de la importancia del Sáhara Occidental y el recientemente nombrado Secretario de Estado de la segunda administración del Presidente Donald Trump, Marco Rubio, respaldó el plan de autonomía de Marruecos como la única vía creíble hacia la paz y que la designación del Frente Polisario como OTF sería un paso estratégico para salir al paso de esta situación.
Continuará…
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