9 DE DICIEMBRE DE 2022 

 

 

 

 

 

Hermógenes Pérez de Arce


Cuando Javiera Parada era comunista, bajo el primer gobierno de Bachelet, era casi la única que promovía una nueva Constitución. La Carta restringe al Estado y, naturalmente, los comunistas querían y quieren casi todo para el Estado, porque lo manejan ellos. Pero Javiera es habilosa y con el tiempo aprendió. Hoy viene de vuelta y está en Evópoli, es decir, un lugar en el centro (entender un poco). Lo notable es que su tránsito político es el inverso al de las élites supuestamente de derecha, que se han volcado en apoyo al jurídicamente inexistente "proceso constituyente", dirigido a cumplir la máxima aspiración comunista de derogar el Estado subsidiario.

Hace más de una década Javiera promovía la idea de escribir "AC" ("Asamblea Constituyente") en los votos, pues casi nadie --comenzando por la mayoría popular, lo que se extiende hasta hoy-- tenía interés en una nueva Constitución (ver encuesta CEP de 2022, en que ese tema no está ni siquiera entre los 18 de las preocupaciones mencionadas por la gente.) 

Un misterio que no espero ver aclarado en vida es por qué nuestra élite, es decir, el conjunto de la Confederación de la Producción y del Comercio, la Sociedad de Fomento Fabril, El Mercurio, La Tercera, el Canal 13 (cuyo dueño es, probablemente, el hombre más rico de Chile, Andrónico Luksic Craig); RN y la UDI apoyan el mayor anhelo comunista. Mientras Javiera viene de vuelta la élite en masa va de ida. Y no sólo Javiera viene de vuelta: el más lúcido detractor del (jurídicamente inexistente) "proceso constituyente" es un excomunista, el escritor e intelectual Sergio Muñoz Riveros. Él ya ha completado el trayecto, todavía no íntegramente recorrido, de Javiera Parada hacia la lucidez de la que inexplicablemente huyen las élites. "Júpiter ciega a quienes quiere perder". 

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.com/

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