12 DE AGOSTO DE 2023 

 

 

 

 

 

Hermógenes Pérez de Arce


¿Qué ha sucedido en Chile para que tanta gente de bien desee marcharse? Se ha anunciado que en España somos de las nacionalidades que más viviendas adquiere. Lo mismo se había comunicado antes desde Florida, Estados Unidos. ¿Por qué chilenos pudientes abandonan su patria? Necesitamos acá sus capacidades, sobre todo cuando aumenta el desempleo de los pobres. Es que el socialismo los persigue.

Hubo un tiempo en que nada de eso sucedió. Hasta los escritores de izquierda se venían a predicar la revolución acá. "Los mejores treinta años en la historia del país". Cuando lo entregó Pinochet a los civiles en 1990, después de su presidencia de ocho años, para la cual había sido elegido en 1980. Legó un país pacificado, pues la guerrilla del MIR y del FPMR había sido derrotada y había 998 terroristas presos, que es como debe ser. Dotado de una democracia protegida contra el asalto totalitario, que es lo mejor de la Constitución de 1980. Sin conflicto en la Araucanía (que en 1988 votó por que siguiera Pinochet), Chile en los años finales de los 80 había reducido el déficit fiscal, bajado el desempleo al 5 % (enero de 1990), disminuido el impuesto a los empresarios, controlado la inflación, privatizado empresas estatales y reducido la deuda externa. La gente paseaba tranquila, cosa hoy olvidada. Los "patos malos" iban presos. Estaba en marcha la obtención de nuestro único top-one económico-social, revelado por José Luis Daza: el país que más redujo la pobreza entre 1985 y 2015.

¿Qué nos pasó? ¡Qué diferencia con el país de hoy, último de América Latina en crecimiento! Los delincuentes mandan. Los terroristas son indultados y pensionados. La autoridad no existe. Los negocios ilícitos prosperan: robo de madera, robo de cobre y robo de fondos estatales vía prevaricación de los jueces de izquierda y fundaciones truchas. Esto nos pasó: una agitadora que llamó a quemarlo y destruirlo todo fue elegida al Senado con primera mayoría y millonariamente indemnizada, mientras el carabinero que controlaba el vandalismo en la ocasión fue condenado a doce años de presidio.

Hay más de veinte partidos políticos que legislaron para hacerse pagar sus gastos electorales y recibir millonarias sumas por obtener votos. El Poder Judicial actúa fuera de la ley y se autoatribuye la facultad de legislar. Está liquidando así a la mayor parte de la salud privada, ilícitamente. Y hay un gobierno dedicado metódicamente a destruir las bases del pretérito "milagro chileno", aprestándose a dar el manotazo al ahorro previsional de los trabajadores, que administrado por privados dio dos de cada tres pesos que éstos acumulan en sus cuentas personales.

La misma inconstitucionalidad rampante ha dado lugar a un contubernio político que abarca desde la centroderecha a la extrema izquierda, denominado "Acuerdo por Chile". Pero es contra Chile, pues persigue dictar una Constitución "habilitante" del socialismo. El proceso se ha llevado a cabo sin consultar al soberano, el pueblo, y contraviniendo la actual Carta mediante una moción parlamentaria que sólo podía lícitamente originarse en el Ejecutivo, pues irroga gastos.

El clima moral se resiente. Se ha destruido la familia. Tres de cada cuatro niños nacen fuera del matrimonio. El lenguaje público exterioriza la degeneración moral.

Pero queda una esperanza: la mayoría repudia todo eso. Rechazó por el 62 % una Constitución que consagraba la degradación de la República. El 7 de mayo premió con un primer lugar al Partido Republicano, que se oponía a un segundo proceso constituyente ilícito.

La búsqueda de sanidad moral, honestidad política y autoridad fortalecida culminará en un plebiscito el 17 de diciembre. El triunfo de la opción En Contra de la degradación de la República, En Contra del delito, En Contra del desenfreno estatal, En Contra de la bajeza moral, En Contra de la prevaricación, En Contra de la violencia, deberá enviar a la nación y al mundo un inequívoco mensaje pidiendo que quienes han degenerado al país SE VAYAN TODOS y Chile vuelva al sitial de 1990.

No me pregunten nombres ni colectividades. El pueblo los encontrará, pues tiene sentido común. Surgirán al calor de las mayorías. Siempre ha sido así cuando el país lo necesitó. La mujer o el hombre que nos reconducirá viven entre nosotros.

Fuente: http://blogdehermogenes.blogspot.com/

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