Osvaldo Rivera Riffo
Presidente
Fundación Voz Nacional


En los últimos 50 años, la fecha 11 de Marzo marca en la historia política y social del país un símbolo de la reconstrucción de la República.

Es así como al destituir el 11 de Septiembre de 1973 al gobierno marxista dirigido por Salvador Allende, la Junta Militar de Gobierno se hace cargo del país e inicia un proceso de reconstrucción nacional cuyos fundamentos se entregan a conocimiento de la ciudadanía el 11 de marzo de 1974.

Esa serie de planteamientos filosóficos/doctrinarios se conocen hasta el día de hoy como Declaración de Principios del Gobierno de Chile y en ella se destacan tres grandes capítulos que la sustentan:

1.- Chile en el contexto mundial: base para una definición donde se hace un sólido análisis de la crisis económica mundial, verdadera amenaza para la paz de la humanidad. Nuestro país no era ajeno a ello y por tanto ha mirado a dos tipos antagónicos de sociedad como modelo posible hacia los cuales encaminarnos con el propósito de superar la crisis descrita. Unos miran hacia las sociedades llamadas socialistas e inspiradas en el marxismo -leninismo, al paso que otros anhelan un desarrollo económico compatible con la justicia social y la libertad política semejante al que han alcanzado las naciones más avanzadas de occidente. La alternativa de una sociedad de inspiración marxista debe ser rechazada por Chile, dado su carácter totalitario y anulador de la persona humana, todo lo cual contradice nuestra tradición cristiana e hispánica.

El segundo capítulo

2.- Concepción del hombre y la sociedad está dividido en cinco sub capítulos que para estos fines sólo enumeraré ya que su solo título da un significado importante a su contenido:

- El hombre tiene derechos naturales y superiores al estado

- El estado debe estar al servicio de la persona y no al revés

- El fin del estado es el bien común general

- El bien común exige respetar el principio de subsidiaridad.

- El respeto al principio de subsidiaridad supone la aceptación del derecho de propiedad y de la libre iniciativa en el campo económico.

El tercer capítulo se titula:

3.-Inspiración nacionalista, realista y pragmática.

En el cual hay una subdivisión de nueve subcapítulos:

- Hacer de chile una gran nación

- Sistema de planificación nacional y proyecto nacional

- Gobierno autoritario impersonal y Justo

- Los valores y el estilo del gobierno nacionalista.

- Un orden jurídico respetuoso de los derechos humanos.

- Una nueva y moderna institucionalidad.

- Un desarrollo económico acelerado, un efectivo progreso social y una escala de valores morales que los jerarquice respecto del hombre.

- Chile un nacionalismo que mira hacia la universalidad

- La familia, la mujer y la juventud: pilares de la reconstrucción nacional

Pues bien todas estas consideraciones de orden filosófico, sociales y económicas, fueron los pilares para estructurar un proceso político sin precedentes en la historia de Chile y el camino seguro, no solo para  la reconstrucción nacional, sino para avanzar en el desarrollo y transformar a Chile dejándolo en las puertas de los países desarrollados.

No contentos con ello, estos principios fijaron la hoja de ruta institucional y desde su planteamiento público  el 11 de marzo del 74,  se dio inicio a la formación de la Comisión Ortuzar, integrada por los mejores especialistas de orden jurídico para dar forma al proceso constitucional que finalmente se plebiscitó en 1980 con amplia mayoría y nuevamente el 11 de marzo fue el inicio del trayecto constitucional que seguiría el Gobierno Militar.

Aparte de los grandes hitos que marcaron el proceso económico/social por todo el país reconocido, se fue cumpliendo paso a paso la ruta institucional y el 11 de marzo de 1990 el Gobierno Militar entrega el poder al nuevo gobierno, elegido en un proceso político libre, democrático e informado .

El 11 de Marzo ha sido la fecha en que cada 4 o 6 años se ha hecho el cambio de gobierno según la decisión del soberano hasta el día de hoy, transformándose en la fecha simbólica de cumplimiento de un año de gobierno de cada administración y fue la fecha de la cuenta pública del presidente a la Nación cambiada para junio en el gobierno de Piñera.

Esta es la base sustantiva del proceso político Chileno en los 17 años del gobierno más exitoso de la historia, que sentó las bases para que por los 30 años posteriores Chile siguiera en la saga del crecimiento y de mejores oportunidades para la ciudadanía, acortando la desigualdad y produciendo una movilidad social que  amplió la clase media a un rango de gran desarrollo. Los grandes sueños materiales se fueron cumpliendo y muchos chilenos son hoy primera generación familiar con profesiones universitarias.

Todo lo anterior fue paulatinamente destruido  por la acción de los partidos políticos, llegando a los extremos de incentivar revoluciones sociales que no sólo destruyeron e incendiaron Chile sino que nos hicieron retroceder 30 años y hoy la pobreza vuelve a ser un flagelo difícil de resolver, sobre todo la pobreza espiritual que ha encendido el odio y el resentimiento.

Busque usted en esta historia a los responsables de la destrucción y en sus oídos estará la responsabilidad de Bachelet y Piñera y los incendiarios que desde 2011 comenzaron a sembrar la semilla de la deconstrucción en todos los ámbitos: Vallejos, Tellier, Boric, Jackson y tantos otros que hoy ya en el poder, con el alto auspicio de la derecha cobarde, acomplejada y torpe, pretenden refundar Chile.

Así se escribe la historia, sin mentiras, con patriotismo, ensalzando y defendiendo los grandes valores de nuestra cultura occidental. Roma, Grecia, Judea, nos miran desde el Olimpo de las glorias del pasado y sin duda lloran la destrucción de una nación que 2.000 años después fue el ejemplo a seguir por otros pueblos y naciones.

Pero el 11 de Marzo sigue en pie como la bandera del triunfo del 11  Septiembre de 1973, cuando se gana la guerra contra el comunismo.

Esto es lo que hay que conmemorar e impedir que vuelva a repetirse la historia más negra de nuestro pasado. No permita que le disocien la familia, que le tergiversen los valores, que le reescriban la historia y que le impidan contarla sin que lo cancelen

Esto es lo que hay que celebrar: la derrota del comunismo antes de la caída del muro y de la desintegración del hermano mayor de Allende, la Unión Soviética.

Cambiar la historia y transformarla por un decreto de la Tohá comandada por Boric, es una carajada propia de terroristas intelectuales y materiales.

¡Defienda la verdad de la historia de Chile!

Porque, a pesar de todo, Chile sigue bajo los grandes principios del gobierno del Presidente Pinochet.

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